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La sentencia del juicio del Brexit abre el camino a la independencia de Escocia

26 Enero 2017

¿Es inevitable otro referéndum de independencia? La posibilidad toma más fuerza que nunca. Sturgeon no sacará las urnas hasta garantizar que Escocia seguirá en la UE

¿Es inevitable un segundo referéndum de independencia en Escocia? La posibilidad ha tomado más fuerza que nunca después de que el Tribunal Supremo decidiera este martes que el Gobierno central de Theresa May no está obligado a consultar a los poderes legislativos de las “autonomías” -el Parlamento escocés y las asambleas de Gales e Irlanda del Norte- antes de invocar el artículo 50 del Tratado de Lisboa. Mientras los magistrados discreparon a la hora de dictaminar si era necesario un debate en Westminster (ocho votaron a favor y tres en contra), sí mostraron unanimidad sobre la cuestión “autonómica”.
Y tras el fallo, May respiró tranquila. Una rebelión en la Cámara de los Comunes parece ahora inverosímil, pero el asunto de la devolución de poderes sí podría haber creado un escenario complejo, concretamente en Edimburgo. La llamada “Convención de Sewel” establece la relación entre el Ejecutivo central y los Gobiernos de las distintas regiones que forman Reino Unido. Pero el Supremo, la máxima autoridad judicial del país, ha venido a conformar que es sólo eso: una convención.
La Ley de Escocia de 2016 -que siguió al referéndum de independencia de 2014 para traspasar los poderes prometidos por Londres-, recoge la Convención de Sewel: “Se reconoce que el Parlamento del Reino Unido normalmente no legislará con respecto a asuntos descentralizados sin el consentimiento del Parlamento Escocés”. Sin embargo, según los magistrados, eso meramente formalizó su reconocimiento. En otras palabras, no le dio más fuerza legal.
Lo cierto es que esta misma cuestión fue debatida en el momento de la aprobación de la normativa. El Gobierno de la nacionalista Nicola Sturgeon exigió más garantías, pero el debate político, mucho más preocupado entonces por los nuevos poderes fiscales propuestos por la región, derivó en otros menesteres. Ahora la líder independentista afirma que ha quedado claro que la relación entre Londres y Edimburgo nunca será de “igual a igual”.